De niños le temíamos al «señor del costal» y al «robachicos», ahora crecen con miedo al «coco» y todavía se preguntan qué hacemos mal.


De niños le temíamos al «señor del costal» y al «robachicos», ahora crecen con miedo al «coco» y todavía se preguntan qué hacemos mal.